Orientación, Principios y Expectativas.

No me voy a extender mucho, pero si que considero importante explicarle algunos elementos que le ayudarán a entender mejor mi forma de trabajar y lo que Usted puede esperar de un tratamiento de este tipo. Al final de la página podrá descargar la documentación si lo desea

Orientación
MI ORIENTACIÓN PROFESIONAL:

Como comento al inicio de la web soy Psiquiatra con Orientación Psicoterapéutica, trabajo desde una perspectiva integradora, lo cual me gustaría aclararle. Actualmente, el término “integrador” se utiliza con demasiada frecuencia y, a mi juicio, de forma abusiva.
Sólo utilizo en mi práctica profesional intervenciones que estén fundamentadas en el conocimiento científico existente actualmente y NO cualquier tipo de tratamiento de los que actualmente se consideran pseudociencias. No espere usted encontrar aquí ningún tipo de terapia alternativa del estilo del Reiki, Flores de Bach, Reflexología o cualquier otro remedio al margen de lo aceptado por la comunidad científica.

Nadie es más experto en conocerse a sí mismo que Usted, yo soy experto en psicoterapia y tengo conocimientos para poder ayudarle, pero esa ayuda la tenemos que construir de forma colaboradora.

A la vez, quiero dejar claro que la complejidad del ser humano requiere flexibilidad por parte del profesional para comprender que no todas las intervenciones van a ser guiadas exclusivamente por la ciencia. La psicoterapia, parte fundamental en mi trabajo clínico, tiene una gran parte de ciencia pero también de arte (o artesanía). No me disgusta describirme como un artesano de la psicoterapia; es mas, me gusta.
Es necesario que el terapeuta tenga la flexibilidad suficiente para saber adaptar el tratamiento a las características individuales del paciente. Para ello se pueden utilizar diferentes tipos de técnicas en diferentes pacientes, según requiera la situación clínica y siempre siendo capaz de justificar desde un punto de vista teórico y técnico por qué un terapeuta realiza una determinada intervención en un momento concreto. Mi fidelidad es con quien consulta conmigo, con el intento de aliviar su sufrimiento. Eso está por encima y por delante de mantenerme rígidamente guiado por un protocolo preestablecido.

Mi formación, experiencia y flexibilidad, me permiten adaptarme a las diferentes necesidades que un paciente puede tener, con los recursos que yo tenga para poder ayudar. También es cierto que hay algunos casos en los que yo no soy especialista, por ejemplo: tratamiento de demencias, psiquiatría infantil, tratamientos de desintoxicación…, en caso de que se presenten en mi consulta, tras realizar la evaluación y explicar mis limitaciones en relación con algunos problemas, remitiré al paciente a otro profesional.

Como psiquiatra que soy, hay algunos trastornos graves en los que es necesario utilizar psicofármacos, pero estos son los menos frecuentes en mi trabajo cotidiano. Habitualmente el malestar por el que consultan las personas conmigo son problemas emocionales de carácter individual (ansiedad, depresión, obsesiones, dificultades en el control de sus impulsos, insomnio, fobias o problemas con su forma de ser o crisis vitales…) y casi de forma habitual estos síntomas y malestar individual van acompañados de manifestaciones y dificultades en las relaciones interpersonales, que en los casos de mayor intensidad pueden dificultar la adaptación familiar, social y laboral. En estos casos que menciono y que son los más frecuentes, el tratamiento de elección es la psicoterapia y sólo ocasionalmente en momentos agudos, puede estar indicado la utilización de psicofármacos. Por lo tanto, puedo decirle que usted puede esperar de mí un tratamiento que prioriza la psicoterapia y utiliza los psicofármacos en casos graves, en situaciones agudas por un corto periodo de tiempo y en algún caso como mantenimiento.

Es muy frecuente asociar a los profesionales de salud mental, especialmente a los psiquiatras, como muy interesados en establecer diagnósticos. En mi caso el realizar una evaluación inicial y establecer un diagnóstico me resulta útil para saber qué es lo que no tengo que hacer. Una vez que tengo claro y he acordado con el paciente que la mejor forma de ayudarle es un tratamiento de psicoterapia, mi interés fundamental es comprenderle como persona y encontrar una explicación de por qué ha llegado a la situación en la que actualmente se encuentra y sobre todo mirar al futuro buscando cuáles son las alternativas y habilidades que ha de desarrollar no sólo para aliviar su sufrimiento, sino también para prevenir futuras recaídas. Aunque me formé como psicoanalista y mirar al pasado ayuda a comprender nuestra historia, la psicoterapia fundamentalmente es un tratamiento dirigido al futuro (Beitman), y lo que espero es poder ayudarle a que haga cambios que le permitan enfocar su futuro de otra manera, modificar su presente en la medida de sus deseos y posibilidades y encajar las experiencias pasadas de una forma más saludable.

Hoy en día es muy frecuente que haya personas que consultan por crisis vitales y que tienen dificultades en encontrar un sentido que guie su vida. No es extraño que estos planteamientos existenciales vengan acompañados de problemas éticos, morales y/o espirituales. Con todo el respeto a las creencias y valores de las personas que puedan consultar conmigo, formarán parte también del tratamiento (en caso de que fuese necesario) estos temas de profundo calado.

Son muchos años dedicado a la ayuda de personas con diferentes tipos de problemas de salud mental, he trabajado y dirigido proyectos para pacientes con problemas muy graves, pero hoy en día afortunadamente cada vez hay una mayor sensibilidad de la población a consultar problemas de la vida cotidiana: duelos, conflictos interpersonales, insatisfacciones de tipo existencial, crisis de valores, búsqueda del sentido de la vida… y todo ello dirigido a mejorar la calidad de vida y a facilitar la evolución y progresión de un mayor sentimiento de plenitud y desarrollo personal.

Mi entrenamiento en técnicas derivadas de la meditación y mi práctica habitual de meditación Budista, me permite utilizar intervenciones derivadas de estas prácticas milenarias, actualmente desarrolladas en el mundo occidental bajo el nombre de Mindfulness, pero inspiradas en las tradiciones de la sabiduría ancestral.

Por último, quiero explicarle que el trabajo psicoterapéutico le entiendo de una forma colaboradora.

principios
PRINCIPIOS QUE GUÍAN MI TRABAJO:

Una concepción bio-psico-social de la medicina y la psiquiatría:

Escribí hace muchos años un editorial (Mirapeix 1997) en el que planteaba precisamente la necesidad de una visión integradora de lo biológico, lo psicológico y lo social, ajustándome a un modelo descrito hace ya mucho tiempo y denominado el modelo bio-psico-social (George Engel). En aquel editorial hablaba de una integración también en el subnivel de lo psicológico: la conducta, la cognición y la emoción. Los modelos actuales van más allá y plantean una necesidad de concebir una visión integradora de la mente, el cerebro, el cuerpo, las relaciones, la cultura y el contexto socio político y ecológico que nos envuelve. Una comprensión multinivel de la persona, de su historia y el contexto en el que se desarrolla.

La salud mental y el éxito adaptativo:

La adaptación al entorno, la habilidad para relacionarnos con los demás y la capacidad para integrarnos en un contexto social habitualmente complejo, está basado en un proceso adaptativo que exige por parte del individuo ser flexible, de tal forma que esa adaptación se vea facilitada, que sintamos que mantenemos la coherencia con nosotros mismos y logramos la estabilidad perseguida.

Todo proceso adaptativo exige un consumo de energía y un esfuerzo. En ocasiones podemos describir los problemas de salud mental como fracasos en nuestra capacidad de adaptarnos al mundo en el que vivimos.
A su vez, esta necesidad de adaptarnos al entorno no está reñida con tener una visión crítica del contexto social.

Una visión relacional del ser humano:

Nacemos indefensos y necesitamos de una figura de apego que garantice nuestra supervivencia. Desde el inicio somos seres relacionales. Lo que llegamos a ser es el resultado de las experiencias de carácter interpersonal (la mayor parte de ellas), que van moldeando nuestra personalidad. A ello contribuye nuestro temperamento, marcado por una predisposición genética, pero también la influencia ambiental y relacional es decisiva.

Decía Sartre que el infierno son los otros, queriendo decir con esto que estamos obligados a relacionarnos y que la convivencia va asociada a la necesidad de ceder, pactar y encontrar soluciones de compromiso en la relación con los demás. Una parte muy importante del tipo de psicoterapia que practico, no solo es el alivio del sufrimiento y la eliminación de los síntomas, sino entender lo que le sucede a la persona relacionándolo con el entorno interpersonal que tiene.

En términos generales, el grado de malestar de una persona es directamente proporcional a la distancia existente entre el mundo en el que le gustaría vivir y en el que realmente vive. Aplicado a las relaciones interpersonales, el argumento sería el mismo, a veces esperamos de los demás cosas que no nos dan y eso genera una gran insatisfacción con ellos.

Un modelo de integración complejo:

Hay un autor que recientemente me ha influido en mi forma de ver la integración, Daniel Siegel. Voy a sintetizar a mi manera esta concepción de integración descrita por el autor mencionado.

Para poder integrar todos los elementos que pueden estar implicados en el malestar emocional es necesario que la persona esté atenta, para ello es necesario que tenga un nivel de conciencia que le permita estar alerta y prestando atención a las cosas que suceden en su mente (pensamientos, imágenes, recuerdos, fantasías, emociones, motivaciones y expectativas), también es necesario que preste una gran atención a las señales que provienen de su cuerpo, este es muy sabio y nos manda señales permanentemente. Además, es necesario que esté atento al entorno que le rodea, a las personas con quién se relaciona, a los grupos a los que pertenece, al trabajo que realiza, a las actividades sociales en las que participa…etc.
En conclusión, estar alerta y prestar atención son compromisos de alguien que quiere aprovechar el tiempo cuando hace tratamiento de psicoterapia; es por esto que resulta aconsejable que Usted lleve un diario de sus sesiones de psicoterapia. Este tipo de tratamiento conlleva entrar en un proceso de auto observación minuciosa, que permita integrar de manera coherente el funcionamiento de la mente. Esta es una de las tareas a desarrollar en un tratamiento de psicoterapia (Mirapeix 2014).

La mente es al cerebro lo que la bilis es al hígado. Todo lo que pensamos y hacemos está sustentado en la actividad cerebral, encargada también de integrar las influencias del contexto social. El cerebro es el órgano más complejo del ser humano y aunque cada vez sabemos más de él desconocemos todavía mucho. El cerebro está en un permanente cambio, desde que nacemos hasta que morimos, es un órgano complejo con un desarrollo caracterizado por la posibilidad de modificar su propia arquitectura interna de funcionamiento.

Hemos buscado durante muchos años una teoría de la mente que permita combinar y explicar las características de nuestra conciencia, nuestro desarrollo como seres humanos y qué relación tiene todo eso con la estructura y funcionamiento del cerebro. Esto es un objetivo muy ambicioso perseguido por el ser humano desde hace muchos años y por la neurociencia en los últimos 30 años. Se contempla el cerebro como un órgano complejo, en relación con todo el cuerpo y como emergente de su funcionamiento surge la mente. Ésta, la mente, es el emergente del funcionamiento cerebral, está permanentemente construyéndose en función tanto de los estímulos internos como de las influencias ambientales. Hoy tenemos datos que permiten afirmar con toda rotundidad que los tratamientos de psicoterapia producen una modificación de la arquitectura funcional de las redes neuronales.

Sí somos capaces de practicar nuevas formas de pensar, de comportarnos, aunque al principio nos pueda costar un esfuerzo, significa que estamos creando una nueva estructura de conexiones, generando una mayor flexibilidad y posibilitanto el cambio. Esto nos concederá más seguridad y con un entrenamiento en determinado tipo de técnicas, vamos a adquirir un mayor control de nuestra atención, regulación emocional y capacidad de desarrollar una mayor ecuanimidad para enfrentarnos a las situaciones de nuestra vida (Mirapeix 2015).

La serenidad ante el absurdo: un planteamiento idealista pero coherente.

Vivimos en un planeta que estamos destruyendo, bien a través de la contaminación, el mal uso de la energía, el expolio de los recursos naturales, el exceso de consumo o bien una organización alrededor de la producción/consumo. Un sistema social y económico que produce artículos de consumo (lavadoras, neveras, televisiones …) diseñados para romperse. Algo que llamamos la obsolescencia programada y que es abordado en un vídeo que hace años se emitió en TVE2.
Unimos a esto la carencia de valores humanistas profundos, de defensa de una vida sencilla, donde el bienestar no esté ligado a la riqueza, a poseer más y más cosas. Donde la mejora de las relaciones personales sea prioritaria, se estimule la creatividad y la solidaridad. Una sociedad en la que el bienestar emocional propio y ajeno se fundamente en colaborar unos con otros, para crear una sociedad más justa. Tal y como están las cosas, parece que son discursos utópicos, pero no, es puro sentido común.

Este contexto social consumista que he descrito, basado en la producción, en gastar dinero y en mantener un ciclo interminable de producción/consumo/producción, agotará al planeta y nos arruinará la vida. Le invito a que sea consciente de una estructura social algo absurda, incluso me permitiría decir perversa. Cuando la producción y el consumo se convierten en fin de la organización social, olvidando lo esencial del ser humano, hemos caído en la perversión, en el sinsentido y hemos errado la senda.

Quizás pueda pensar Usted que he realizado un discurso politizado o demagogo, ¡pues si¡, no creo en una psicoterapia neutra y acrítica con un sistema social injusto basado en principios que no comparto.

Una Psicoterapia Integrada de Orientación Cognitivo Analítica Extensa:

Quizás haya oído Usted que en psicoterapia hay diferentes modelos: cognitivo conductuales, psicoanálisis, modelos sistémicos, existenciales y humanísticos e integradores (Mirapeix 2011). En mi caso he optado por practicar una psicoterapia claramente integradora y con un componente centrado en la identidad, el concepto de sí mismo (self), la importancia de las relaciones interpersonales y la influencia de la cultura y el contexto social en la construcción de la mente del individuo (Mirapeix 2008). Desde esta perspectiva de psicoterapia cognitivo analítica extensa, entendemos que las aportaciones teóricas y técnicas de otros modelos pueden ser integradas en nuestra perspectiva de una forma asimilativa y buscando sinergias que permitan realizar intervenciones flexibles adaptadas a las necesidades del paciente (Mirapeix 2015). Mi concepción de la psicoterapia no está dirigida exclusivamente a la eliminación de los síntomas, estos son comprendidos en el contexto de la historia personal del individuo, de sus relaciones interpersonales actuales y del proyecto de vida que tiene o que está desarrollando. La toma de conciencia de los problemas que tiene la persona, la realización de determinadas tareas en la vida cotidiana, la modificación de hábitos perjudiciales y en definitiva el cambio de comportamiento son los que van a permitir introducir modificaciones que permitan aliviar el sufrimiento y generar un mayor bienestar.

Cambiar no es fácil, pero sí usted quiere encontrarse mejor y que su vida resulte más satisfactoria, ha de estar dispuesto a hacer un esfuerzo y cambiar su comportamiento. Hablar de los problemas, conocer sus raíces… no es suficiente para introducir modificaciones en su vida. Sí se quiere encontrar mejor, no siga haciendo siempre lo mismo.

La ética en mi trabajo:

Hay una serie de principios éticos que debemos seguir todos los profesionales, quiero hacer referencia a algunos de ellos, dictados por la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas y que es de obligado cumplimiento para todos los psicoterapeutas acreditados pertenecientes a dicha federación. En este vínculo podrán informarse de tales principios.

http://www.feap.es/index.php/federacion/codigo-etico

Por otro lado, y dentro del modelo específico de psicoterapia cognitivo analítica tengo como marco de referencia ético el código que figura en la página web de la Asociación Internacional de la Escuela de Psicoterapia, aqui le indico el vínculo a dicha página.

http://internationalcat.org//pdf/icata_ethical_guidelines.pdf

Expectativas
LO QUE USTED PUEDE ESPERAR DE UN TRATAMIENTO CONMIGO (Y CON OTROS):

Qué es lo que usted puede esperar sí decide tratarse conmigo y conjuntamente nos embarcamos en un tratamiento de psicoterapia colaboradora en el que los dos vamos estar implicados.

Hace muchos años que utilizo una anécdota que le comento a las personas a las que he tenido oportunidad de tratar, que han sido muchas.
En las películas de policías (¡si esas americanas¡) cuando el policía detiene al delincuente, le lee sus derechos y le dice: “todo lo que usted diga puede ser utilizado en su contra”… En este caso, en un tratamiento de psicoterapia, yo le podría decir desde el primer momento: “todo lo que usted diga y todo lo que yo haga irá siempre dirigido a ayudarle a resolver su malestar y a mejorar como persona”. Eso puede esperar usted de mí desde el primer momento, una actitud profesional y cargada de buena intención para ayudarle, donde le trataré siempre con respeto y compasión, intentando hacer todo lo que mi conocimiento me permita para ayudarle en su mejora personal.

Creo firmemente en la capacidad de cambio de las personas, se que no es fácil, pero le garantizo que pequeños cambios, aunque parezcan insignificantes, pueden traer consecuencias importantes en diferentes áreas de la vida, produciéndose algo que denominamos efecto dominó, un cambio en un área traerá cambios en otra.

Cuando se acude a un profesional buscando ayuda, habitualmente se espera poder hablar de los problemas que uno tiene, parte de la evaluación y el tratamiento van en esa dirección, pero no exclusivamente. Todos tenemos fortalezas, capacidades y habilidades que nos hacen sentir seguros en algunas situaciones y con algunas personas. También el tratamiento va a reforzar esas áreas de seguridad y favorecer el desarrollo de nuevas capacidades, que nos permitan sentirnos más seguros con nosotros mismos, más libres, más creativos y con más capacidad de adaptación al entorno y de recrear relaciones interpersonales satisfactorias.

No crea Usted que la psicoterapia es un tratamiento fácil, hay que enfrentarse a nuestro malestar, a su origen, a los fantasmas de nuestra historia, a nuestros malos hábitos. Mirarlos cara a cara y estar dispuesto a cambiarlos, cuestiones que van a suponer un esfuerzo y un trabajo del que se debe ser consciente desde el principio, porque no será una tarea sencilla, pero sí posible.

Mi ayuda consiste en encontrar las formas que faciliten esos procesos de cambio, de autorregulación, de crecimiento y en definitiva, promover el cambio en la dirección que Ud. vaya deseando.

Muchas personas vienen al especialista buscando que éste les diga que es lo que tienen que hacer, que les dé una receta mágica que les resuelva su problema. Yo no tengo recetas mágicas pero sí tengo la experiencia, formación e información, para poder dialogar con Usted y ayudarle a que encuentre las mejores soluciones que se adapten a sus características individuales y a la realidad de su vida. También ayudarle a que tenga la fuerza y el coraje de poder cambiar no sólo usted mismo, sino también aquellas cosas de su vida que le sea posible cambiar.

Aunque la tarea resulte compleja, cabe esperar que, en algún momento, el humor también juegue algún papel. En ocasiones, es una forma de distender las tensiones que puedan crearse y también de facilitar la expresión de sentimientos positivos, alegres y creativos.

Concédase la posibilidad de tomar la psicoterapia y nuestro espacio de diálogo como un laboratorio experimental, donde a través de la expresión de sus problemas emocionales, necesidades, expectativas o su confianza conmigo como terapeuta, pueda explorar más allá de su zona de seguridad. Sí quiere cambiar deberá experimentar y correr algún riesgo, hacer cosas nuevas, tener coraje y decisión para enfrentarse a los cambios que tiene que hacer. Mi labor será acompañarle en su búsqueda para integrar el tratamiento, al fin y al cabo la única integración válida es la que hará el propio paciente del trabajo realizado.

Resumiendo me gustaría comentarle las metas que alcanzan algunas personas tras un tratamiento de psicoterapia:

  • Notable mejora del sufrimiento que les llevo a consulta: ansiedad, depresión, obsesiones, estrés, problemas interpersonales. En más de 70 por ciento de los casos, las personas encuentran un alivio significativo.
  • Los esfuerzos para auto observarse a lo largo de la psicoterapia, el mayor conocimiento de su funcionamiento mental, consigo mismo y en la relación con los demás… permitirá un mayor conocimiento de sí mismo, lo cual contribuirá a una mejora de su bienestar.
  • Aprenderá Usted habilidades que le van a permitir manejar su vida de forma diferente y con mayor éxito. Obtendrá una nueva perspectiva de sí mismo, de lo que causó su sufrimiento y desarrollará nuevas aptitudes para manejarlo.
  • Aparecerá un mayor sentimiento de capacidad, de auto eficacia, de confianza para gestionar su propia vida; de libertad y capacidad para enfrentar las dificultades; y una mayor esperanza y optimismo en su resolución.
  • En definitiva adquirirá una mayor flexibilidad mental, capacidad de adaptación hacia los demás, al entorno; además de crecientes dosis de coherencia, estabilidad e integración de sí mismo.
Puedes descargar aqui todo el documento sobre mi orientación, principios y expectativas al completo orientación psicoterapeuta mirapeix